Ahora que ya queda poco para que acaben las fiestas (se dice que hasta San Antón Pascuas son), y pensado en las verduras para desengrasarnos de tantas comidas y comidas y comidas, he decidido poner esta receta que está super buena y es muuuy sencilla.
Y es que cuanto juego puede dar un manojo de acelgas: por un lado las hojas que hiervo troceadas para luego hacer revuelto, versión sana y light donde las haya y de la que pido perdón a mi hermano que las odia, y la versión menos sana y nada light que da como resultado unas pencas de acelgas fritas y crujientes con un sabor a adobo que … tenéis que hacerlas definitivamente.
Ingredientes:
17 pencas de acelgas troceadas en trozos de dos dedos aprox.
4 o 5 cucharadas de vinagre de vino blanco
1 cucharadita rasa de pimentón dulce
4 ajos en láminas
Harina
Sal 
Aceite de oliva
Se limpian las pencas quintándoles todas las hebras posibles y se trocean. Se ponen en un cuenco con el vinagre, el pimentón y los ajos. Se tapa el cuenco y se deja a temperatura ambiente o en la nevera entre 4 y 8 horas (a veces las he dejado incluso 12 horas y se mantienen estupendamente).
Transcurrido el tiempo correspondiente, se escurren del adobo y se les añade la sal, se enharinan y se fríen en abundante aceite que tiene que estar muy caliente.
Se sacan de la sartén, se escurren bien en papel de cocina para quitar el exceso de aceite y a comer.
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