Hace unas semanas se pusieron en contacto conmigo desde la Comunidad de Regantes Acequias del Guadalhorce para que probara sus productos de temporada y cocinara alguna receta con ellos, os podéis imaginar lo agradecida y honrada que me siento por ello. 
Lo cierto es que conocía la existencia de dicha comunidad ya que conozco por motivos laborales a Baltasar su presidente que fue quien les propuso la idea, y al que igualmente quiero agradecerle el gesto.
Como algunos sabréis vivo desde hace unos diez años en la provincia de Málaga, concretamente en la preciosa localidad de Alhaurín el Grande cuyo nombre en árabe significa “el jardín de Alá”, cosa que no me extraña en absoluto por la exuberancia que de huertas y frutales tiene toda la zona. La comunidad abarca no solo parte de Alhaurín el Grande sino también parte de las vecinas localidades de Coín y Cártama, englobando un territorio de cultivo aproximado de 1.000 hectáreas con unos 900 regantes, casi nada. El cultivo mayoritario es de cítricos y hortícola de temporada sin apenas invernaderos. Actualmente están intentando dar a conocer los productos que los distintos agricultores de la Comunidad producen y ser un nexo que ponga en comunicación al comprador con el productor de forma directa, lo cual me parece una idea excelente ya que de esa forma podemos estar completamente seguros de la zona de donde procede el producto, y ya no digamos la calidad de los mismos.
La zona del Valle del Guadalhorce une el interior de la provincia de Málaga con la costa del Sol, y además de las localidades citadas también abarca las de Alhaurín de la Torre, Almogía, Álora, Pizarra y Valle de Abdalajís. Esta zona se caracteriza por su diversidad paisajística y su variedad de árboles frutales en sus huertas de regadío. Su configuración geográfica origina un microclima con temperaturas suaves en invierno y poco calurosas en verano. Esta información se la debo a mi suegro Manolo que vale su peso en oro, gracias suegro.
La Comunidad todavía no tiene página web pero la van a tener en breve, así que en cuanto la tengan os pondré el enlace por si estáis interesados en conocer sus productos. Por ahora os dejo su teléfono de contacto que es el 952.49.16.59 y al que podéis llamar en horario de 9 a 14 horas, y su e-mail que es:comercialcrguadalhorce@gmail.com.
Cuando hablé con la muy amable Ana de la Comunidad para ver cual iba a ser el producto que habían pensado para que lo cocinase me encantó porque me gustan mucho las habas. Ya mismo empiezan las patatas y en mayo los FRUTALES: albaricoques, melocotones, nísperos…casi no puedo aguantar la espera de tan ricas frutas.
Y después de todo lo que os he contado vamos a la receta que es lo nuestro, y en este caso toca una receta con las habas que muy amablemente me ha regalado la Comunidad, mirad que pinta y que frescura
Siempre que pelo habas me acuerdo de mi abuelo paterno Francisco porque como al igual que le pasaba a el a mi tampoco se me ponen las manos negras cuando las pelo, así que de pequeña mi abuela Carmen nos ponía por delante las habas para pelarlas. A mi me encantaba ir deprisa y demostrar lo rápida que era pelándolas (cosas de niños), y ya no os digo comiéndomelas porque crudas es como más me gustan con un poco de pan y aceite de oliva. Mi abuelo falleció siendo yo todavía muy pequeña pero la verdad es que guardo bastantes recuerdos de el y este es uno de ellos.
En este caso las he cocinado con una receta de mi amiga Mª Angeles de Andújar a la que desde aquí doy las gracias. Además le he añadido un par de huevos fritos, huevos que me ha regalado una amiga de sus gallinas, así que más frescos imposible. Y es que quien tiene un amigo tiene un tesoro y si tienes dos pues ni te cuento.
En resumen que os puedo asegurar que este plato tan humilde pero con materia prima tan buena bien se merece ser publicado y compartido.
Espero que os guste.
Ingredientes:
600 grs. de habas frescas peladas
200 grs. de panceta ibérica
2 ajos
1 cebolla fresca
3 cucharadas colmadas de hierbabuena seca o un puñadito de hierbabuena fresca
1 rebanada de pan de barra duro
1 litro de agua 
Sal
6 cucharadas de aceite de oliva
2 huevos fritos
En primer lugar picamos en trocitos la panceta y la echamos en una sartén sin nada de aceite para que suelte un poco de grasa. Cuando esté medio hecha apartamos la panceta y reservamos.
Seguidamente pondremos al aceite en una sartén honda y freiremos en el los ajos pelados y enteros y la rebanada de pan. Apartamos, echamos en un mortero y machacamos bien. Reservamos.
En el mismo aceite echaremos la cebolla picada y seguidamente las habas. Añadimos un poco de sal y seguidamente el agua y la hierbabuena y dejamos cocer el conjunto a fuego medio-fuerte unos 20 minutos.
Pasado ese tiempo añadimos la panceta y el majado que teníamos reservado y dejamos que sigan cociendo las habas a fuego lento hasta que estén tiernas, unos 30 minutos aproximadamente.
Por último solo nos queda apartar las habas y comérnoslas con un huevo frito. 
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