Las berenjenas del huerto pegan sus ultimísimos coletazos y he querido hacerles un pequeño tributo por tantas alegrías, y también quebraderos de cabeza ( ¿qué hago yo con tanta berenjena?) como nos dan sobre todo en los meses estivales.
Estas que veis ya cocinadas en la foto me las ha dado una amiga y la verdad es que las tenía en la nevera desde hace unos días y con esta receta creo que les he dado un fin más que digno.
Lo del all-i-oli ( ajoaceite) de leche es porque como las berenjenas llevan ajo en su elaboración el sabor combina muy bien. Además este all-i-oli tiene la ventaja de que al no llevar huevo dura más tiempo en la nevera.
Por último decir que el hecho de que las berenjenas de huerto/s de familia y amigos cercanos a mí se hayan terminado no quiere decir que no siga cocinándolas durante el año, ni mucho menos.
Ingredientes:
4 berenjenas pequeñas 
1 cebolla pequeña
2 ajos grandes
1 cucharada de vinagre
1 cucharadita rasa de orégano
Sal
Aceite de oliva
Para salsa de all-i-oli ( ajoaceite):
La medida de 3 dedos de leche entera o semidesnatada medidos en un vaso de los de agua
1 ajo mediano
Aceite de girasol
Aceite de oliva
Sal
Vinagre
En primer lugar pelamos las berenjenas y las partimos en rodajas y después en cuadraditos. Las ponemos en un cuenco grande con agua y un poco de sal para que suelten el amargor mientras seguimos haciendo la receta.
Se trocea en trozos pequeños la cebolla y se pone en la sartén con un poquito de aceite y sal hasta que empiece a ponerse blanda. Seguidamente aclaramos y escurrimos la berenjena y la añadimos a la cebolla, mezclamos bien y ponemos a fuego fuerte hasta que la berenjena tome calor. A continuación bajamos el fuego y tapamos la sartén y dejamos hacerse hasta que la berenjena se ponga blanda.
Cuando esté blanda añadimos el majado que haremos en el mortero con el ajo, el orégano y el vinagre, mezclamos bien, probamos de sal y apartamos. 
Las berenjenas ya están hechas y solo falta hacer la salsa de all-i-oli o ajoaceite. Para ello ponemos en el vaso de la batidora el ajo y la leche y batimos. Le vamos añadiendo poco a poco aceite de girasol hasta que se haga la salsa con textura cremosa, aprox. un vaso de los de agua de aceite. Cuando alcanza la textura deseada se añade sal y vinagre al gusto y se sigue batiendo añadiendo finalmente un chorrito de aceite de oliva para terminar de montar la salsa.
NOTA: a las berenjenas le podemos añadir jamón serrano, gambas, huevo, etc.
En cuanto al all-i-oli lo bueno que tiene esta salsa hecha con leche aparte de que dura más es que no se corta cuando la estamos haciendo y siempre sale bien. Además cunde mucho y con poca leche sale mucha cantidad.
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