Pero qué buena está esta receta.
La hice para homenajear las patatas que me regalaron mis compadres de su huerto (que raro me suena) y a los que prometí hacer alguna receta con ellas y subirla al blog. Lo único es que no la han podido probar esta vez porque están de vacaciones pero qué se le va a hacer no se puede tener todo.
Y ya centrándonos en la receta os digo que tenía dudas acerca de cómo se hacía realmente la musaka griega, dudas que se me aclararon bastante el otro día viendo un programa de gastronomía griega donde la cocinera explicaba paso por paso la elaboración. Así da gusto.
Además hay que aprovechar que ahora están, o empiezan a estar en su apogeo los pimientos y las berenjenas.
La musaka en sí es una especie de pastel de verduras, carne y bechamel y está tan buena que acordándome se me está empezando a hacer la boca agua.
Como dice mi hermano: míratelo que no estás bien.
Ingredientes:
Para el sofrito de carne:
1 cebolla
2 ajos
400 grs. de carne picada (mitad cerdo mitad ternera)
400 grs. de tomate pelado triturado
210 grs. de tomate frito
1 rama de canela
1 guindilla
20 pasas (que habremos puesto media hora antes a remojo con un vaso de agua)
1 cucharadita rasa de azúcar
Sal
4 o 5 cucharadas de aceite de oliva
Para la bechamel:
25 grs. de mantequilla
2 cucharadas de aceite de oliva
2 vasos de leche entera
2 cucharadas colmadas de harina
100 grs. de queso fresco o queso feta
Pimienta negra molida
Nuez moscada
Sal
2 patatas medianas
3 pimientos verdes
1 berenjena
Aceite de oliva
Primero hacemos el sofrito y para ello pelamos y picamos la cebolla y los ajos y los ponemos a sofreir ligeramente en una sartén junto con el aceite. A continuación añadimos la carne y mezclamos bien. Cuando haya perdido el color añadimos el tomate frito y el triturado, la guindilla, la canela, las pasas, el azúcar y un poco de sal. Dejamos hacer primero a fuego fuerte y luego a fuego suave durante unos 10 minutos aproximadamente o hasta que veamos que el tomate ha reducido un poco. Reservamos.
Para hacer la bechamel: ponemos en una sartén la mantequilla y el aceite de oliva. Cuando la mantequilla se haya derretido añadimos la harina y mezclamos. A continuación añadimos la leche poco a poco y comenzamos a remover hasta que no le queden grumos (en caso de urgencia usar la batidora). Por último añadimos la sal, la pimienta, un poco de nuez moscada y el queso fresco en taquitos. Reservamos.
Ahora comenzamos con las verduras y para ello pelamos las patatas y las partimos en rodajas de un dedo de grosor. Las freímos en abundante aceite de oliva, las sacamos y escurrimos bien, salamos y ponemos en el fondo de una fuente resistente para horno ya que esa será la base de la musaka. En el mismo aceite de oliva freímos igualmente los pimientos verdes en rodajas de un dedo, escurrimos, salamos y ponemos encima de las patatas. E igualmente repetimos la misma operación con las berenjenas que habremos puesto previamente unos 10 minutos en agua con sal para que pierdan el amargor. Una vez fritas las ponemos encima de los pimientos.
Echamos por encima de las berenjenas el sofrito de carne y por encima del sofrito la bechamel y metemos la fuente en el horno precalentado a 200º las dos bandas durante 20 minutos, hasta que veamos que la superficie esté gratinada.
Sacamos del horno, esperamos que pierda un poco de calor y a comer.
NOTA: podéis hacer el doble de sofrito y congelar la mitad, así la próxima vez que hagáis la receta tenéis ya un trabajo hecho.
Print Friendly