Holaaaaa! Hoy estoy
de vuelta de las vacaciones y aunque este día suele ser algo durillo sobre todo
hasta que vuelves a la rutina pues es lo que hay y eso que he estado echando
euromillones todo el verano para evitar este día pero nada de nada.
En verano no suelo
cocinar mucho, bueno rectifico, más que cocinar soy la pinche de mi madre y
disfruto muchísimo con ello.
La receta que hoy
os traigo es en concreto uno de esos platos en los que hago de pinche encantada
de la vida ya que además es uno de mis platos favoritos.
Es una receta
tradicional de Arjonilla un pueblo de Jaén de la que son oriundos dos de mis
abuelos y se suele comer para sus fiestas patronales en honor a San Roque
durante el mes de agosto.
A mi es que me
chifla, es uno de mis platos preferidos, así que en cuanto llegamos a casa de
mis padres en verano lo primero que le pido a mi madre es que haga este potaje
que además es totalmente estacional ya que las berenjenas que lleva que son
“las de rabo largo” y que se utilizan también para poner en vinagre solo se dan
en verano. La receta de las berenjenas en vinagre ya la publiqué el año pasado
y la podéis ver aquí.
Este año me pegué a
mi madre cual lapa en la cocina para tomar buena nota de todo y poder
compartirla con vosotros.
Quería comentaros
también que podéis hacer el potaje con berenjenas normales y habas secas e
incluso con berenjenas de rabo largo y lentejas, vaya un remix en toda regla y
aunque el resultado no es el mismo la verdad es que a veces me pueden las ganas
de comerme una cucharada de potaje que me recuerde al originario.
Espero que os guste
y que lo hagáis porque además de sanote es muy nutritivo y así casi ni os vais a
enterar de la vuelta de las vacaciones.

Mi madre en plena
faena

Ingredientes:
½ k de habas secas
peladas
1,250 k de
berenjenas de rabo largo
1 cebolla grande
5 ajos
2 tomates rallados
2 cucharaditas
colmadas de pimentón
Colorante
alimentario
Un puñado grande de
hierbabuena fresca
Un par de hojas de
laurel
3,5 litros de agua
Medio vaso de
aceite de oliva virgen extra
Sal
En primer lugar
ponemos en remojo con agua fría las habas durante un par de horas.
Aparte troceamos
las berenjenas tal y como se ve en las fotos que os he puesto más arriba,
separando el rabo de la cabeza y troceando la cabeza en unos cuatro trozos. Del
rabo tendremos que retirar la parte central porque es muy dura y hebrosa.
Echamos las
berenjas en agua durante unos 15 minutos para que pierdan parte de su amargor.
En una olla echamos
el aceite de oliva y sofreímos la cebolla y los ajos ambos troceados en trozos
pequeños. Pasados unos 5 minutos añadimos las berenjenas escurridas del agua y
sofreimos durante unos 20 minutos a fuego medio. Echamos un poco de sal.
A continuación
incorporamos al guiso los tomates rallados y sofreímos durante unos 5 minutos.
Añadimos las habas
escurridas del agua y pasados un par de minutos el pimentón, el agua y el
colorante, dejando cocer el conjunto durante una media hora a fuego medio con
la olla medio tapada.
Pasado ese tiempo
rectificamos de sal y añadimos la hierbabuena, continuando la cocción durante
media hora más a fuego medio bajo hasta que las habas estén tiernas.

Pasado ese tiempo apartamos
del fuego y listo para comer y como suele ocurrir en todos los potajes al día
siguiente de cocinarlo está más rico.

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