Mi libreta de recetas pendientes de hacer no adelgaza ni aunque la ponga a régimen, siempre tiene apuntadas recetas por hacer con el agravante de que a veces apunto la receta sin apuntar de quien es o de donde la he sacado pensando que como la haré en breve me acordaré, pero claro, luego eso no ocurre.
Esta es una de esas recetas pendientes que tenía apuntadas y que hice con ocasión de una comida en casa de unos amigos. 
Llevé el chocolate partido en trocitos tal y como se ve en las fotos y por poco no me da tiempo a llevar los trocitos desde la cocina a la mesa porque es que “me los quitaban de las manos”, y es que el chocolate es muy adictivo, es un hecho.
Esta receta es ideal para esas ocasiones en que quieres quedar bien con poco esfuerzo, así que venga  animaros a hacerla antes de que apriete más el calor y se nos quede el chocolate pegado en las manos.
Espero que os guste.
Ingredientes:
400 grs. de chocolate para fundir de cobertura, en mi caso he utilizado de 70% de cacao de la marca Valor
300 grs. de leche condensada
2 cucharadas de licor de naranja tipo Cointreau
100 grs. de azúcar glas
100 grs. de pistachos tostados al natural y pelados
100 grs. de arándanos deshidratados
Ponemos el chocolate con la leche condensada y el licor en un recipiente al baño María y esperamos que el chocolate se derrita.
Apartamos del fuego y añadimos el azúcar, los pistachos y los arándanos mezclando bien.
Ponemos papel de cocina en el fondo de un molde rectangular y echamos por encima la mezcla que se nos habrá quedado bastante densa.
Alisamos la superficie y tapamos el molde con papel film transparente.
Metemos en la nevera durante al menos media hora para que se solidifique.
Pasado ese tiempo desmoldamos la tableta y vamos cortando en porciones como de un bocado.
Ya solo nos queda comer y disfrutar.
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