El otro día en mi afán por ordenar la despensa para estas fiestas, me encontré con varias botellas de cava cuya edad era difícil de determinar…el caso es que tenía ganas de probar una receta con salsa de cava y a ello me puse. El resultado fue CATASTRÓFICO, de verdad de la buena. Un desastre porque además si os digo lo contrario os voy a engañar y no es esa mi intención, que solo el que cocina se arriesga a que de vez en cuando le pasen esas cosas.
Así que hablando con una amiga del citado desastre y de la pena que me daba tener una botella de cava casi entera en la nevera, me dijo que ella hacía las peras al cava y que estaban buenísimas. Dispuesta a no renunciar a darle un digno final al cava compré unas peras y me puse a cocinar la receta de mi amiga, y cierto es que no me engañó porque me han ENCANTADO, así que Mª Pepa (que así se llama mi amiga) desde aquí te quiero dar las gracias por la receta.
Lo único que le he añadido es la naranja y la verdad es que le va de maravilla, así que os aconsejo este postre para las próximas cenas y comidas navideñas porque se hace rápido, es económico y fácil no, lo siguiente.
He utilizado cava brut nature por pura casualidad ya que como os he comentado tiré de despensa y era el que tenía, pero lo podéis hacer con cualquier otro tipo de cava variando quizá la cantidad de azúcar ya que el brut nature es el que de todos los tipos de cava tiene menos azúcar o ninguno, así que tenedlo en cuenta si utilizáis un cava extra brut, seco o semiseco en los que el nivel de azúcar va aumentando. 
Ingredientes:
2 peras grandes y duritas
2 vasos de cava brut nature
3 cucharadas rasas de azúcar
El zumo y la piel de una naranja
1 rama de canela
Pelamos las peras dejándoles el rabito y las ponemos enteras en una olla junto con el cava, el azúcar, la piel y el zumo de la naranja y la rama de canela. Ponemos a cocer a fuego fuerte y cuando empiece a hervir removemos y dejamos a fuego medio-fuerte durante unos 20 minutos aproximadamente, o hasta que veamos que las peras estén tiernas pero que no se deshagan.
Pasado ese tiempo veremos que se ha formado un almíbar.
Apartamos del fuego y dejamos enfriar completamente antes de comérnoslas, a poder ser de un día para otro para que tomen mejor el sabor.
Print Friendly