Me
gusta mucho la Semana Santa y las correspondientes procesiones aunque no sea de
las que vaya buscando los tronos o los pasos por la calle, pero me gusta sobre
todo las comidas típicas de estas fechas en las que el protagonista sin duda es
el bacalao, ya os hablé en su día en este post del potaje de vigilia que se
hace en casa desde siempre.
A
pesar de lo que os acabo de comentar es cierto que revisando los archivos del
blog no tengo demasiadas recetas típicas de estos días, y es que por unos motivos
o por otros paro poco por casa y consecuentemente tampoco tengo demasiado
tiempo de publicar, y es que las calles están preciosas en este tiempo con ese
olor a azahar que te avisa de que ahora sí es primavera.
La
leche frita es una de esas recetas que junto con las torrijas y el arroz con
leche te reconfortan el cuerpo cuando llegas tarde de ver procesiones con su
correspondiente dolor de pies, o cuando te quedas en casa y las ves por la tele
y dices no me como ni un trozo más pero repites y repites…
Sea
como sea espero que os guste la receta y que la hagáis pero sobre todo que
disfrutéis de esta semana de vacaciones y de buen tiempo.

Ingredientes:
(para
20 unidades)
1
litro de leche entera fresca, utilizo normalmente leche fresca cuando hago
repostería porque me gusta mucho más el sabor y la densidad que tiene
200
grs. de azúcar
100
grs. de maicena, harina de maiz fina
1
rama de canela
1
trozo de cáscara de limón, solo la parte amarilla
Azúcar
y canela molida mezclada para emborrizar la leche frita
2 huevos
para el rebozado
Más
maicena para el rebozado
Aceite
de oliva virgen extra
Lo
primero que haremos será poner a cocer la leche, menos un vaso, con la canela en
rama y el limón. Cuando la leche comience a hervir apartamos del fuego, tapamos
y dejamos infusionar durante una media hora.
Pasado
ese tiempo apartamos la canela y limón y añadimos el azúcar y la maicena que
habremos disuelto en el vaso de leche que teníamos apartado.
Ponemos
la leche de nuevo a cocer a fuego medio y sin dejar de remover hasta que la
mezcla espese.
Una
vez espesada la apartamos y la echamos en una fuente cuadrada hasta que esté al
menos templada, y después la tapamos y la guardamos en la nevera, en mi caso la
dejé toda la noche en la nevera.
Llegados
a este punto he de comentaros que con la cantidad indicada salieron 20 trozos
como los que véis en la foto y con un grosor de casi dos dedos lo cual hace que
la manipulación sea un poco delicada, si queréis las podéis hacer más finitas
como de un dedo de grosor.
Una
vez fría y cuajada la masa se corta en trozos y se reboza primero con maicena y
después con huevo.
Freimos
inmediatamente en aceite caliente y como un minuto por cada lado, solo para que
el rebozado tome color.
Vamos
apartando la leche frita y una vez bien escurrida pasamos por la mezcla de
azúcar y canela.

Cuando
se enfríen ya la tendremos lista para comer y disfrutar.
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