El otro día ordenando el congelador me encontré con unos trozos de bacalao desalado y empecé a pensar como cocinarlo. En la preparación tenían que participar como otro ingrediente las patatas porque tenía algunas que estaban en sus últimos días y debía acudir en su rescate.
En todo esto y revisando revistas atrasadas de cocina me encontré con la receta que hoy os presento y a la que he hecho algunas variaciones añadiéndole algún ingrediente que no venía en la receta original.
El resultado ha sido más que satisfactorio, y además al llevar la patata cocida esta tortilla tiene menos calorías que si fueran fritas.
Espero que la hagáis y que os guste, además que falta poco para la Semana Santa donde el bacalao es el ingrediente estrella, así que aquí tenéis una idea para cocinarlo que seguro os va a encantar.
Ingredientes:
400 grs. de bacalao desalado
4 patatas pequeñas
3 pimientos del piquillo
3 lonchas de jamón serrano
4 huevos
1 cebolla
6 cucharadas de aceite de oliva
Perejil
Sal
En primer lugar pelamos las patatas y las ponemos a cocer enteras. Cuando falte poco para que estén tiernas (lo cual comprobaremos pinchándolas) añadimos los trozos de bacalao para que se cuezan junto a las patatas. Una vez cocido el conjunto retiramos las patatas y el bacalao y dejamos que se enfríe un poco. Una vez frío el conjunto partimos las patatas en rodajas finas y estas a su vez en dos partes. Asimismo retiramos del bacalao la piel y las espinas y troceamos.
Aparte ponemos en una sartén el aceite, añadimos la cebolla picada y ponemos a pochar hasta que la cebolla esté blanda.
A continuación añadimos las patatas, el bacalao, los pimientos del piquillo y el jamón troceados y un poco de perejil. Probamos en este momento para ver si necesita sal porque el bacalao aunque esté desalado siempre conserva algo de sal.
Añadimos los huevos batidos y mezclamos bien.
Bajamos el fuego, tapamos la sartén y dejamos hacer la tortilla por un lado hasta que cuaje. No tarda mucho porque lo único que tiene que cuajar son los huevos ya que el resto está hecho.
Damos la vuelta a la tortilla y terminamos de cuajar por el otro lado.
Una vez cuajada apartamos la tortilla y nos la comemos preferiblemente caliente o templada.
NOTA: aconsejo acompañarla de un poquito de all-i-oli o de tomate frito, o de las dos salsas mezcladas.
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