Quizá estaréis pensando que como se me ocurre poner un plato de cuchara en pleno verano, pero que queréis que os diga, a mi me encanta la cuchara así que no renuncio del todo a ella a pesar de que sea verano.

Este plato podríamos decir que además de rico rico es muy malagueño porque lleva un pescado que lo es y mucho, la pintarroja.

Si unimos el delicado sabor de la pintarroja a un buen caldo de pescado es difícil que os quede malo el plato la verdad.

Así que ya sabéis, al calor, calor.

Espero que os guste.

cazuela-fideos

Ingredientes:

 

Una pintarroja grandecita

Un puñado de almejas que pondremos previamente en remojo en agua con sal para que pierdan la arenilla que pudieran tener

Medio pimiento rojo

3 ajos

1 tomate maduro

1 cucharadita rasa de pimentón dulce

2 vasos de fideos de fideuá

4 vasos de caldo de pescado, en este caso de merluza*

1 patata

7 cucharadas de aceite de oliva

1 hoja de laurel

Colorante alimentario, opcional

Sal

 

*Para hacer el caldo de merluza puse en una olla 2 cucharadas de aceite de oliva y sofreí medio pimiento rojo, un tomate en trozos, media cebolla y la cabeza y la espina de una merluza con un poco de sal y unos granos de pimienta. Añadí un litro y medio de agua y cuando comenzó a hervir deje cociendo una media hora. Después lo colé todo bien y listo.

 

Para hacer la cazuela de fideos ponemos a sofreir con el aceite en una cazuela el pimiento rojo en trozos medianos junto con la patata pelada y troceada pequeña y el laurel. Cuando el pimiento haya tomado algo de color añadimos los ajos picados y seguidamente el tomate rallado.

 

Cuando el caldo del tomate se haya consumido ligeramente añadimos las almejas y esperamos que se abran para añadir los fideos, les damos unas vueltas para que se impregnen bien del sabor del sofrito.

 

Echamos el pimentón y seguidamente el caldo caliente, añadiendo primero dos vasos y el resto poco a poco, conforme lo vayamos necesitando.

 

Cuando el conjunto empiece a hervir añadimos la pintarroja troceada y dejamos cocer el conjunto hasta que los fideos estén hechos. Añadimos sal al gusto y el colorante.

 

Una vez veamos que el caldo se ha consumido y los fideos están tiernos, pero no pasados, ya podemos apartar la cazuela y solo nos quedará comer y disfrutar.

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