Quizá
estaréis pensando que cómo se me ocurre publicar recetas de este tipo, un plato
caliente de cuchara con la que está empezando a caer con los termómetros elevándose
con las calores pre-veraniegas, pero la verdad es que aunque en verano baja en
mi casa considerablemente el tema cuchareo también es cierto que de vez en
cuando este tipo de platos apetecen.
La
receta que hoy os traigo es malagueña del todo, de hecho desconocía su
existencia hasta que me vine a vivir a Málaga, bueno no solo de la receta sino
del pescado en sí con el que se hace.
La
pintarroja es un pescado que pertenece a la familia de los tiburones, pero no
os asustéis es pequeño, un mini escuálido fino y alargado, nada que no podáis
controlar en la cocina porque no suelen medir más de 50 o 60 cms., por lo menos
los que yo he visto. Lo venden normalmente ya sin piel lo cual es de agradecer.
En
mi caso lo he probado tanto frito en adobo como en caldillo y os aseguro que
está riquísimo de las dos maneras.
A
este caldillo le añadí además unas almejas porque se me antojaron en la
pescadería, aunque es cierto que en su elaboración hay gente que utiliza caldo
de pescado para potenciar un poco el sabor de la sopa, y por supuesto y como
toque característico un poquito de picante y su chorrito de limón, rico rico.
Espero
que os guste.

Ingredientes:
2
pintarrojas sin piel y troceadas en trozos del tamaño que veis en la foto, como
de bocado
1
malla pequeña de almejas de las que aprovecharemos también parte del caldo
1
pimiento verde
1
cebolla pequeña
1
tomate
18
almendras crudas
4
ajos
1
rebanada de pan de barra
1
litro de agua
Guindillas
al gusto y por supuesto sin pasarse
Colorante
alimentario
10
cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Sal
En
primer lugar pondremos en agua con sal las almejas durante al menos una hora
para que pierdan la tierra.
Aparte
freiremos en 5 cucharadas de aceite y por tandas las almendras, 3 ajos y el
pan. Apartamos y reservamos.
En
la olla donde haremos el caldillo ponemos 5 cucharadas de aceite y hacemos un
sofrito con el pimiento verde y la cebolla troceados, añadiendo el tomate
pelado y troceado una vez hayan tomado color. Cuando el tomate haya perdido
gran parte del líquido apartamos el sofrito y lo juntamos con las almendras, el
pan y los ajos y batimos todo junto añadiendo además al batido un ajo crudo.
Echamos
en la olla el majado y añadimos un litro de agua.
Mientras
comienza a hervir ponemos en una cacerola aparte las almejas bien limpias y un
vaso de agua, tapamos y cuando estén abiertas y cocidas colamos reservando el
caldo de las almejas del que añadiremos un vaso a la olla donde tenemos el
resto de preparación. Igualmente quitamos las conchas a las almejas o por lo
menos a la mayoría y reservamos.
Echamos
un poco de colorante, el picante y algo de sal en la olla y dejamos hervir el
conjunto durante unos 10 minutos a fuego medio.
Pasado
ese tiempo añadimos la pintarroja y las almejas y dejamos cocer otros 10
minutos más.
Una
vez esté cocinado podemos quitar a parte de la pintarroja la espina central
para que se queda integrada con el caldo y dejarle al resto la espina para irla
quitando mientras nos la comemos, al gusto.
Acompañamos
ya en el plato con un chorrito de zumo de limón.

Y a
disfrutar.
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