En mi casa si quiero tener un éxito seguro a la hora de hacer una tarta no tengo ni que pensar: tarta de queso.
Intento hacer siempre recetas nuevas de tartas de queso para no repetirme, pero por eso mismo siempre surge la inevitable comparación con otras tartas de queso que a lo mejor estaban más buenas o que simplemente gustaron más.
Concretamente esta que hoy os presento a mi simplemente me ha encantado porque ha quedado suave, esponjosa, sabrosa…un placer.
Sin embargo a mi marido, que es el verdadero fan de las tartas de queso, le ha gustado pero no lo ha emocionado, así que al final prácticamente me la he comido yo y os aseguro que no me ha importado.
Bueno, diré la verdad, he tenido que aumentar considerablemente el tiempo que me paso en la bici elíptica…
Así que os animo a hacer esta tarta (tengáis bici elíptica o no) tanto a los especialistas de tartas de queso porque creo que os va a encantar, como a los que nunca habéis hecho una tarta de queso porque, aunque parezca un poco laboriosa, os aseguro que finalmente es bastante fácil de hacer.
Ingredientes:
300 grs. de queso de untar
3 huevos
7 cucharadas colmadas de azúcar
25 grs. de mantequilla (una cucharada más o menos)
1 cucharada de leche
2 cucharadas de harina
1 cucharada colmada de maizena o harina de maiz
1 chorreón de zumo de limón
100 ml. de nata fresca (es un poco más espesa y en los super suele estar en las neveras)
Mermelada de arándanos o de frutas del bosque
Ponemos al baño María un cazo con las yemas, la leche, la mantequilla y 5 cucharadas de azúcar, y batimos hasta que la mezcla haya aumentado de volumen. He utilizado la batidora eléctrica de varillas. Apartamos y reservamos.
Aparte montamos como si fuera para merengue las claras de huevo con un chorrito de zumo de limón y las dos cucharadas de azúcar. Reservamos.
Por último mezclamos el queso de untar con la nata y batimos. Añadimos la harina y la maizena y finalmente la crema que teníamos reservada de las yemas de huevo y demás ingredientes. Mezclamos suavemente para que no se nos baje la mezcla.
Añadimos las claras montadas y continuamos mezclando con movimientos envolventes para que la mezcla quede suave y esponjosa.
Untamos un molde desmoldable de 18 cms. de diámetro con mantequilla y ponemos en la base papel de horno que a su vez untaremos de nuevo con mantequilla. Echamos la mezcla de la tarta y horneamos unos 40 minutos a 160º arriba y abajo en el horno que tendremos precalentado. 
Dejamos enfriar durante una media hora en el horno con la puerta ligeramente abierta para que no se nos baje mucho y después sacaremos del horno hasta que se enfríe.
Finalmente y pasadas unas dos horas más o menos desmoldamos y cubrimos con la mermelada.
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