Ayer fue mi cumpleaños y como soy de las que dice la edad pero no el peso porque eso no es femenino pues lo digo, he cumplido 38 años creo que muy bien llevados (hay que quererse…). 
Como el miércoles me parecía que no era el mejor día para hacer un fiestón ya que hoy había que trabajar, el fin de semana se presenta a tope de comidas y cenas varias, y además anoche había fútbol y eso en casa no se perdona, ayer me puse a pensar en hacer alguna tarta pequeña, solo para mi marido y para mi.
Me acordé que tenía dos moldes desmoldables pequeños de 11,5 cms. de diámetro que compré hace más de un año básicamente porque me parecieron una “cucada”, tan chiquitos ellos, y pensé en hacer en uno de esos moldes mi mini tarta de cumpleaños de un huevo.
La segunda parte fue echar un poco a ojo las proporciones pero finalmente todo salió bien y esta es la mini tarta que me ha salido.
Lo único excepcional fue reducir las cantidades porque en cuanto al sabor jugaba sobre seguro ya que suelo hacer bastantes tartas de queso y esta ha sido tan solo una adaptación en miniatura, nunca antes había hecho una tarta tan pequeña.
Pues nada lo dicho que si alguna vez tenéis o queréis hacer una mini tarta de queso de un huevo aquí tenéis las proporciones. Además como es tan pequeña no tenéis ni que partirla en porciones, nosotros nos la comimos a cucharadas en el mismo plato, así que menos cacharros para fregar, vaya, que esto de las mini tartas parece que solo tiene ventajas ya que además de menos trabajo no podemos caer en la tentación de comernos luego otro trozo porque ya no queda y así cuidamos la línea para la operación bikini, o trikini, cada una que se ponga lo que quiera.
Y no quería terminar esta entrada sin enseñaros el super-mega-estupendo-maravilloso y no se que más decir regalo que me ha hecho mi marido por mi cumple, esta preciosa Kitchen Aid
Estoy como local con ella, deseando meterle mano, que se prepare…jajaja.
Ingredientes:
(he utilizado un molde de 11,5 cms. de diámetro)
Para la base:
5 galletas 
12 gramos de mantequilla
Para el relleno:
1 huevo
3 cucharadas colmadas de queso de untar
2 cucharadas de leche condensada
3 cucharadas de leche
Media cucharada de azúcar  
Un chorrito de zumo de limón, como una cucharadita no muy llena
Mermelada de arándanos para la cobertura
En primer lugar haremos la base y para ello trituramos las galletas y las mezclamos con la mantequilla derretida en el microondas unos 15 segundos. 
Untamos el molde con mantequilla y ponemos papel de hornear en la base que también untaremos con mantequilla.
Echamos sobre la base del molde la mezcla de galletas aplastando bien para que quede uniforme y metemos en la nevera para que se enfríe, por lo menos media hora. También podéis meter el molde en el congelador si tenéis prisa.
Mientras se hace el relleno batiendo todos los ingredientes indicados hasta que consigamos una crema.
Echamos la crema sobre la base de la tarta y horneamos, en horno precalentado, durante unos 20 minutos a 180º con calor arriba y abajo.
Pasado ese tiempo apagamos el horno y lo dejamos entre abierto unos cinco minutos para que vaya perdiendo el calor gradualmente.
Después sacamos la mini tarta del horno y cuando esté fría la desmoldamos, quitamos el papel de la base y echamos por encima la mermelada.
Ya solo nos queda comer y disfrutar.
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