Subir esta receta al blog me crea un conflicto interior porque me he apuntado a un gimnasio y aunque esta receta la hice hace tiempo me están entrando unas ganas terribles de repetirla. Lo recordaré cuando esté sudando la camiseta a ver si se me quitan un poco las ganas, por lo menos durante un tiempo hasta que vea como me bajan los michelines.
Los frutos secos y la fruta deshidratada que he utilizado son orientativos porque si tenéis en casa otros como manzana o piña los podéis cambiar, lo único a tener en cuenta es la cantidad. Cuando hice esta receta utilicé naranjas enanas deshidratadas que había comprado y que le dieron un sabor maravilloso pero ahora mismo tengo en casa manzanas deshidratadas y estoy pensando en cambiar el zumo de naranja y la naranja por zumo de manzana y las manzanas deshidratadas.
Así que venga animaros a hacer esta receta y después el remordimiento lo quemaremos en el gimnasio…
Ingredientes:
2 huevos
100 grs. de azúcar glass
100 grs. de mantequilla
200 grs. de harina
1 cucharadita colmada de levadura
La ralladura y el zumo de una naranja
4 cucharadas de leche
4 o 5 orejones e igual cantidad de dátiles sin hueso, nueces y ciruelas pasas
20 de pasas
5 naranjas deshidratadas enanas en trocitos
3 cucharadas de coco rallado
Mezclamos la mantequilla que tendremos a temperatura ambiente con el azúcar.
Añadimos los huevos, la ralladura y el zumo de naranja  y la leche e integramos bien.
A continuación echamos la harina y la levadura.
Por últimos añadimos los dátiles, los orejones, las nueces, las ciruelas y las naranjas todo ello bien troceado y el coco rallado y las pasas enteras.
Untamos un molde alargado con mantequilla y pondremos en el fondo un trozo de papel de horno que untaremos igualmente con mantequilla.
Echamos la masa en el molde y lo metemos en el horno precalentado en el que dejaremos hornear durante unos 40 minutos a 180 º con la parte de arriba y abajo del horno.
Pasado ese tiempo sacamos del horno y dejamos que se enfríe completamente antes de desmoldar y comer.
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