Esta receta, junto con el bizcocho de yoghurt, fueron mis dos primeras incursiones reposteras en la cocina cuando tenía poco más de 13 años y a ambas les tengo un cariño un tanto especial aunque hay una gran diferencia entre ellas: el bizcocho lo he hecho, y lo sigo haciendo, tantas veces que ni lo recuerdo y este pastel creo que no lo había hecho desde entonces.
El caso es que el otro día y con motivo de varios cumpleaños familiares decidí hacerlo aprovechando que tenía una lata de melocotones en almíbar en casa y que no me apetece demasiado encender el horno con estas calores. Y ahora después de haberlo hecho puedo decir que es imperdonable que no lo haya repetido después de tanto tiempo. 
Lo único que tenía era cierto miedo de pensar que quizá lo tenía un poco idealizado y que al probarlo el sabor no fuese el mismo que yo recordaba, pero no, era exactamente el mismo sabor y no os podéis imaginar la alegría que me dio no solo eso sino que a las del cumpleaños les gustase tanto como a mi.
Imagino que cuando tenía 12 o 13 años me pareció que había hecho algo espectacular pero en esencia no deja de ser una especie de bizcocho para tarta relleno, con la diferencia de que se utilizan bizcochitos de los de paquete y quizá ese sabor junto con el almíbar del melocotón es el que hace que este pastel me pareciese en su día algo excepcional.
Lo que sí os puedo decir es que seguro que os va a gustar y además es super fácil de hacer.

Ingredientes:

30 bizcochitos
1 lata de 400 grs. de melocotón en almíbar
1 bote de mermelada de fresa
1 cucharada de brandy
Para la crema pastelera:
1 huevo
1 vaso de leche entera
1 cucharada rasa de maicena
3 cucharadas rasas de azúcar
Ralladura de limón
1 pizca de vainilla 
Para la cobertura:
200 grs. de chocolate negro de cobertura
80 ml. de leche entera
20 grs. de mantequilla
1 cucharada de brandy
Decoración con virutas de chocolate negro y blanco
En primer lugar haremos la crema pastelera y para ello batimos con la batidora el huevo, la leche, el azúcar, la maicena, la ralladura de limón y la vainilla. Ponemos en un cazo al fuego y sin dejar de remover esperamos hasta que la crema espese. Una vez que haya espesado apartamos del fuego y echamos la crema en un cuenco hasta que se enfríe o por lo menos se quede templada. Reservamos.
A continuación picamos los melocotones en trocitos muy pequeños y reservamos el almíbar al que añadiremos una cucharada de brandy.
En la fuente donde vayamos a montar el pastel ponemos una capa de bizcochitos y mojamos con el almíbar, extendiendo por encima una capa de mermelada. Encima de la mermelada pondremos la crema pastelera y los melocotones picados. 
Y de nuevo pondremos otra capa de bizcochitos que mojaremos con almíbar y otra capa de mermelada de fresa.
Solo nos queda hacer la cobertura y para ello mezclaremos el chocolate con la leche, la mantequilla y el brandy y pondremos en el microondas hasta que el chocolate se derrita y se haga una crema. Tened cuidado con el microondas porque es preferible poner a intervalos de 30 segundos e ir comprobando si el chocolate se va fundiendo bien sin que llegue a pasarse.
Por último cuando la cobertura esté templada echamos por encima de la tarta adornando con virutas de chocolate o con lo que más os guste.
Metemos en la nevera hasta que la cobertura se cuaje y después listo para comer, aunque casi os aconsejo que lo dejéis reposar por lo menos 5 horas antes de comerlo para que todos los sabores se integren bien.
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