Cuando mi amigo
Juan Carlos me dijo que quería hacer esta receta conmigo por poco me da algo porque
conociéndolo me vi o mejor dicho nos vi desplumando una gallina y metiéndola en
una olla llena de leche a cocinar, y es que os aseguro que es capaz de eso.
Menos mal que el
susto me duró poco cuando me explicó que esta receta de origen árabe es típica
de Porcuna un pueblo de Jaén donde la siguen elaborando, y que fueron sus
alumnas las que le dieron esta receta que ellas elaboraban.
Como Juan Carlos
tiene muy buena mano para la cocina y me fio totalmente de el y de su saber
hacer, hará cosa de un mes nos pusimos manos a la obra con esta receta. Para
muestra de lo que os digo ya publiqué en su día estos pestiños que tanto
éxito tuvieron.
La verdad es que
mientras la hacíamos pensaba que no iba a ser muy del agrado de la familia ya
que estábamos en casa de mis padres y teníamos un público considerable, sin
embargo una vez terminada cada vez que iba a la cocina notaba como la gallina
en leche iba menguando y no hay mejor señal que esa para saber que una receta
ha gustado.
El sabor de este
dulce es como una mezcla de pudding con alfajor más o menos sobre todo por la
cantidad de almendra que lleva.
Espero que os guste
y que lo hagáis porque además es super fácil.

Ingredientes:
(os aconsejo
utilizar un molde grande para su elaboración ya que lo suyo es que salga con el
grosor que veis en la foto, de un dedo más o menos)
½ litro de leche
entera
1 cucharadita de
canela molida
½ kilo de azúcar
250 grs. de
almendra molida
150 grs. de pan
rallado
6 huevos
Azúcar glass
Ponemos la leche a
calentar en una olla junto con la canela y el azúcar.
Una vez se haya
disuelto el azúcar añadimos la almendra poco a poco y después el pan rallado.
Cuando tengamos una
crema espesa retiramos del fuego y añadimos poco a poco los 6 huevos batidos.
Volvemos a poner al
fuego y dejamos espesar sin parar de mover un par de minutos.
Untamos de aceite
el molde de horno y echamos la masa.
Horneamos a 180º en
horno precalentado durante unos 20 o 25 minutos con calor arriba y abajo.
Una vez horneado
sacamos del horno y cuando esté templado espolvoreamos por encima con abundante
azúcar glass.

Cuando se haya
enfriado solo nos queda comer y disfrutar.
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