Como viene el fin de semana os propongo un dulce que aunque parece laborioso no lo es tanto y que está super bueno “de verdad de la buena”.
Me gustaría comentar cuanto tiempo duran blanditas estas espirales pero es que se han terminado en un solo día y no he podido comprobarlo. 
Ingredientes:
Para la masa:
1/2 kilo de harina
Media cucharadita rasa de sal
Media cucharadita rasa de canela molida
Una pizca de genjibre molido
Una pizca de nuez moscada molida
30 grs. de mantequilla
15 grs. de levadura madre (la que viene en un taquito y suele estar en el super donde están los lácteos)
150 ml. de leche
1 huevo
60 grs. de azúcar
Para el relleno:
50 grs. de mantequilla
50 grs. de azúcar morena
1 tableta de chocolate con leche 
Para la cobertura:
Mermelada de albaricoque
En primer lugar hacemos la masa y para ello calentamos la leche y mezclamos con la levadura hasta que se deshaga. Dejamos reposar 15 minutos.
Aparte mezclamos la harina con la sal y con la canela, el genjibre y la nuez moscada. Añadimos la mantequilla derretida mezclamos bien y añadimos el huevo batido, el azúcar y por último la leche mezclada con la levadura que teníamos reservada.
Amasamos hasta formar una bola y dejamos tapada en lugar templado hasta que doble de volumen, por lo menos una hora.
Una vez fermentada la masa la estiramos en forma de rectángulo y añadimos el relleno: el azúcar, y la mantequilla y el chocolate troceado en trozos pequeños.
Enrollamos la masa y cortamos en discos de unos dos dedos aproximados de grosor.
Ponemos papel de aluminio en una bandeja de horno y la untamos con mantequilla y vamos poniendo las espirales un poco separadas unas de otras.
Metemos la bandeja en el horno que tendremos precalentado a 200º y horneamos unos 15 minutos.
Pasado ese tiempo untamos la superficie de las espirales con mermelada de albaricoque y las gratinamos levemente para que se tuesten un poco.
Retiramos del horno, dejamos enfriar y a comer.
Print Friendly