La señora Maruja
era vecina de mi familia cuando yo era pequeña y fue quien me enseñó esta
receta que en casa la conocemos, aunque no es una coca propiamente dicha, como
coca de manzana.
Maruja era una
señora encantadora. Yo tendría unos 12 años por aquel entonces y como sus hijos
ya eran mayores pues ella tenía algo de tiempo para una niña inquieta que no
paraba de preguntarle no solo por recetas de cocina sino también por libros de
lectura ya que ella era una gran lectora.
Un día la señora
Maruja estaba haciendo este bizcocho y esperé justo a que se terminara para
llevarme un buen trozo que aun caliente devoré casi al instante.
Así que si obviamos
mi primera incursión plenamente fallida en la cocina con una tortilla francesa
de queso con dudoso y nada apetecible aspecto, se puede decir que esta es sin
lugar a dudas la primera receta que recuerdo haber hecho en mi vida.
Cada vez que la
hago me acuerdo de la señora Maruja, de su calidez y simpatía y también de ese
acento melillense de donde era oriunda que me dejaba embobada por lo especial
que me parecía cuando era pequeña.
En esencia este
bizcocho no es más que el clásico del yogur solo que lleva además dos manzanas
batidas o también en láminas finitas dentro de la masa pero a mi me encanta,
por eso me sorprendió tanto el otro día cuando me di cuenta que no lo tenía
publicado en el blog.
Para finalizar os
diré que este bizcocho era un clásico en mi piso de estudiantes cuando estaba
estudiando la carrera, prácticamente lo horneaba todos los viernes en el último
piso en el que viví de estudiante (benditos años). Mis compañeros de piso lo
dividían justo recién salido del horno para que nadie se comiese un trozo más
grande que el otro, que tiempos…
Espero de verdad
que os guste este sencillo a la par que jugoso bizcocho que además es ideal
para iniciaros en la repostería.
La foto es del
trocito que me comí en el desayuno mientras divagaba mirándolo y posteriormente
saboreándolo con todo esto que os acabo de contar.

Ingredientes:
4 huevos
1 yogur natural
1 medida del yogur
de aceite de oliva
2 medidas del yogur
de azúcar, y un poquito más (unas dos cucharadas) si como en mi caso sois
bastante golosos
3 medidas del yogur
de harina
1 sobre de levadura
Dos manzanas
Una cucharadita
rasa de canela molida
Ralladura de un
limón pequeño
Un poco de azúcar y
canela molida para espolvorear
Como he hecho
tantas veces este bizcocho pues unas veces he separado las yemas de las claras
y las he batido aparte y otras no, la verdad es que en la receta original se
batía el huevo entero así que esas van a ser las indicaciones que os voy a dar,
pero por supuesto también la podéis hacer batiendo las claras aparte y
añadiéndoselas al final.
Batimos los huevos
con el azúcar hasta que doblen de tamaño o por lo menos hasta que veamos que la
mezcla se ve esponjosa por lo que estará bien que os ayudéis de unas varillas
eléctricas.
Añadimos a
continuación el yogur y continuamos batiendo con las varillas.
Después añadimos el
aceite y continuamos batiendo.
Incorporamos la harina
y la levadura y mezclamos esta vez a mano sin las varillas eléctricas con
movimientos envolventes hasta que la harina esté bien integrada.
Por último pelamos
y quitamos el corazón de las manzanas y las añadimos a la preparación bien en
rodajas muy finitas o bien trituradas, en este caso las trituré. Añadimos
también la canela y la ralladura de limón.
Untamos un molde
con mantequilla o aceite de oliva y echamos la masa del bizcocho, espolvoreando
un poco de azúcar y canela por encima.
Horneamos en horno
precalentado durante unos 35 o 40 minutos a 180º con calor arriba y abajo.

Sacamos del horno y
dejamos enfriar completamente antes de comer y disfrutar.
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