Se suele ver en las cartas de por ejemplo pizzerías o hamburgueserías el plato que sea con doble de queso, extra de queso, etc.
Pues yo he decidido hacer esta pasta con triple de tomate que dicho así queda muy chulo pero la verdad es que la he hecho para aprovechar parte de lo que tenía en la despensa.
Ha quedado muy buena pero realmente jugaba sobre seguro porque una de las salsas de tomate que lleva es la forma habitual en que suelo freir el tomate. Además el tomate frito casero le da un punto muy especial a la pasta que de tan sencilla que es hace honor a lo de “ menos es más”.

Ingredientes:

( para 2 personas)
6 nidos de pasta de espinacas
1 tomate grande maduro
6 tomates cherry ( de los que son como bolas pequeñas)
100 grs. de salsa de tomate frito 
1 cucharadita colmada de azúcar
1 ajo
Ajo molido en especia
Orégano
Queso manchego curado rallado
Sal
Aceite de oliva
Se parte por la mitad el tomate y se pone a fuego fuerte en una sartén tapada con el ajo partido por la mitad, un chorreón de aceite de oliva, el azúcar y un poco de sal. Cuando veamos que ya se ha calentado bajamos el fuego y dejamos que el tomate vaya soltando su jugo aplastándolo un poquito. Probamos de sal y azúcar cuando esté reducido y veamos las pieles del tomate desprendidas o fáciles de desprender y retiramos del fuego. Separamos las pieles y el corazón del tomate y trituramos la pulpa del tomate y el ajo en la batidora. 
A continuación mezclamos con los 100 grs. de tomate frito y reservamos la mezcla de salsas de tomate.
En la sartén u olla donde vamos a cocinar la pasta sofreímos con un poquito de aceite los tomates cherry y ponemos un poco de sal. Añadimos la pasta escurrida que habremos hervido conforme diga el fabricante en el paquete y echamos también un poco de ajo molido, orégano al gusto y la mezcla de salsas de tomate que tenemos reservada. Probamos y rectificamos de sal si es necesario.
Por último lo mezclamos todo bien en la sartén a fuego fuerte y servimos en los platos donde añadiremos el queso rallado.
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