En ocasiones veo calabazas…y es que en esta época del año todo está lleno de dicho fruto y no es que no me guste, que sí, pero es que no me gusta con la moda con la que se le asocia recientemente de fiesta no nuestra y de la que lo siento pero no comparto nada.
A mi me gusta más celebrar el día de todos los Santos como se ha hecho siempre según nuestras costumbres y tradiciones pero para gustos colores y que cada cual celebre lo que más le guste que en la variedad está el gusto, ¿o no?.
El caso es que tenía y tengo en casa una calabaza de considerables dimensiones que medio “robé”, medio mi madre me dijo que me la llevara porque tenía muchas, y de la que tengo que ir dando cuenta porque aunque es un fruto que aguanta bastante sino me doy prisa se me pondrá mala.
Y así pensando en recetas para la calabaza sin recurrir a la típica y riquísima crema de calabaza pensé en hacer estos ñoquis que tal y como mi marido dejó el plato creo que han cumplido sobradamente su propósito.
Utilicé tan solo 30 (15 por comensal) de los 50 que me salieron y es que cunden muchísimo.
Espero que seáis condescendientes con el tamaño y la forma porque son mis primeros ñoquis.
Ingredientes:
Para los ñoquis:
(salen unos 50)
250 grs. de calabaza cocida y bien escurrida
50 grs. de queso parmesano rallado
1 yema de huevo
250 grs. de harina y a lo mejor tendréis que añadir más, en mi caso fueron cuatro cucharadas de más
1 hoja de laurel
Sal, pimienta negra molida y una pizca de nuez moscada
Salsa para unas 30 unidades de ñoquis:
200 ml. de leche evaporada
100 grs. de queso azul
En la sartén:
2 cucharadas de aceite de oliva
1 guindilla (opcional)
Orégano
Sal y pimienta negra molida
Más queso parmesano rallado para añadir al gusto cada comensal en su plato
En primer lugar haremos los ñoquis y para ello mezclaremos la calabaza cocida, fría y escurrida con el queso parmesano y la yema de huevo. Salpimentamos y añadimos una pizca de nuez moscada molida.
Seguidamente añadimos la harina y si hiciera falta añadimos una poca más hasta que veamos que la masa se desprende de las manos.
A continuación vamos cogiendo trozos de la masa, hacemos una bola y la estiramos con las manos en la encimera hasta hacer un rulo, casi como si hiciéramos plastilina.
Cortamos la masa en trocitos y marcamos haciendo rayas con los dientes de un tenedor los ñoquis para que la salsa se adhiera después al cocinarlos, en la foto veréis mejor parte del proceso
Ponemos agua a hervir con una hoja de laurel y cuando empiece a hervir añadimos una cucharada rasa de sal. Seguidamente añadimos los ñoquis de uno en uno y dejamos cociendo hasta que suban a la superficie lo cual nos indicará que ya están hechos y los podemos apartar.
Echamos el aceite en una sartén y vamos añadiendo los ñoquis escurridos del agua de cocción. Añadimos también el orégano y la guindilla.
Dejamos un par de minutos en la sartén a fuego bajo mientras hacemos la salsa.
Para la salsa tan solo tenemos que mezclar en un cazo la leche con el queso y poner al fuego para que el queso se derrita. Cuando el queso se haya derretido añadimos la salsa a la sartén donde tenemos los ñoquis, mezclamos y cocinamos durante un par de minutos para que se integre el conjunto. Es el momento de probar de sal y añadir si fuera necesario.

Apartamos y distribuimos en los platos añadiendo queso parmesano por encima y a comer y disfrutar. 
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