Después de llevar mucho tiempo pensándolo por fin me he comprado una máquina de hacer pasta y estoy loca por ella. Estamos en el principio de nuestra relación y por ahora todo va de maravilla.
Esta es la primera receta que he hecho con la máquina y de verdad que estoy feliz como una perdiz porque no imaginaba que iba a ser tan gratificante elaborar la pasta casera, y eso que estoy harta de ver en la tele en diferentes programas de cocina que no se tarda tanto en hacerla y que los resultados son muy gratificantes. Es cierto.
La verdad es que yo aproveché el domingo pasado para estrenarla y hacer esta receta porque si bien es cierto que es fácil de hacer, también requiere de cierta paciencia y tiempos de espera, así que tranquilamente la fui elaborando poco a poco.
Es muy importante utilizar una harina adecuada, en este caso recia o de trigo duro, incluso he visto recetas en que al no disponer de este tipo de harina mezclan harina normal con sémola de trigo para darle más cuerpo. En mi caso tengo la suerte de que conozco personalmente a Andrés de El Amasadero (tenéis el enlace para su web en el lateral de la página por si queréis ver los productos que vende, os prometo que no me llevo comisión) y que me suministra la estupenda harina recia que he utilizado para hacer la pasta.
En cuanto a la receta primero pensé hacer los raviolis en salsa pero después pensé que prefería hacerlos en caldo de carne que es una forma típica de comerlos en algunas zonas Italia, y de paso aprovechar el caldo para hacer sopa otro día, oye, que ya que te pones aprovechas y de una comida sacas dos.
Así que os animo a hacer pasta, en este caso raviolis, o pasta de cualquier tipo, y si no es con una máquina especial para ello pues a mano con un rodillo.
Pues eso, que no hago más que pensar en diferentes recetas de pasta, en comprarme algún libro de este tema, cortadores de pasta para raviolis (los míos los corté con la rueda de cortar la pizza…)…lo que os decía, esto es un idilio entre mi máquina de hacer pasta y yo. Que conste que mi marido lo sabe y no le importa.
¡Se me olvidaba! Mensaje para Estefi, la novia de mi amigo Chema que es italiana, de Pisa: como no me paséis pronto las recetas prometidas me voy a enfadar. Bueno me voy a enfadar solo un poco.
Ingredientes para el caldo:
1 muslo de pollo (suelo quitarle la piel, pero al gusto)
1 trozo de carne de ternera
1 hueso de añejo
1 cebolla
3 litros de agua
Ponemos a cocer en una olla el agua junto con el pollo, la ternera, el hueso de añejo y la cebolla pelada y troceada grande. Dejamos cocer por espacio de una hora aproximadamente a fuego lento.
Una vez hecho el caldo, se cuela y en este caso retiré siete cazos de repartir sopa para comer otro día junto con la carne picada de haberlo hecho, el resto del caldo fue el que utilicé para la receta de raviolis. Apartamos y reservamos.
Ingredientes para el relleno de los raviolis:
100 grs. de mortadela boloñesa (es de color rosa claro)
100 grs. de jamón serrano
4 filetes de cinta de lomo de cerdo (unos 250 grs.)
1 huevo
3 cucharadas colmadas de queso parmesano
Nuez moscada
Hacemos los filetes de cerdo a la plancha con un cucharadita de aceite de oliva y un poquito de sal, los hacemos muy poco.
Trituramos el lomo, la mortadela y el jamón serrano. Añadimos un huevo batido, el parmesano y un poco de nuez moscada rallada de manera que veamos que se hace una masa más o menos compacta. Reservamos.
Ingredientes para la pasta de los raviolis:
(me han salido 20 grandecitos)
2 huevos que estén a temperatura ambiente
225 grs. de harina recia o de trigo duro
2 cucharaditas de aceite de oliva
Media cucharadita rasa de sal
Batimos los huevos y vamos añadiendo poco a poco la harina y seguidamente el aceite y la sal hasta que podamos hacer una bola elástica y que no se nos pegue en las manos. Si hace falta añadidle un poco más de harina. Una vez hecha la dejamos reposar tapada a temperatura ambiente durante una hora. Esta es la bola que me salió a mi:
Ahora llega la parte laboriosa. Partimos la bola en cuatro trozos y los vamos pasando uno a uno por el rodillo primero con la rueda en el 1 que es el que nos deja la pasta con más grosor. Pasamos la pasta 3 o 4 veces. Después vamos pasando la pasta por la máquina bajando el grosor hasta el número 5, pasando una sola vez por cada nivel. Se nos quedará con un grosor que podremos manejar pero no excesivamente gorda. En la foto creo que lo veréis mejor:
De esta forma ya tendremos hechas cuatro láminas de pasta que pondremos extendidas en la encimera o la mesa de la cocina, en la que habremos echado previamente un poco de harina. Ponemos en una de las láminas bolitas del relleno separadas unas de otras y mojaremos alrededor con una brocha con agua, de manera que al poner la otra capa de pasta encima se sellen ambas partes. Repetimos la operación con las otras dos láminas. Sería así:
Con la ayuda de un cortador de pasta o un cuchillo o rueda de pizza (como ha sido mi caso) cortamos los raviolis de forma cuadrada en este caso, aplastando ligeramente los filos con los dedos para que no se abran al cocer. Quedan así:
Por último ponemos los raviolis en una fuente enharinada y dejamos que se sequen durante unas dos horas.
Pasado ese tiempo ponemos a cocer el caldo reservado y vamos añadiendo los raviolis que dejaremos hervir unos diez minutos. Apartamos del fuego y servimos en los platos con el caldo, un poco de parmesano rallado y un chorrito de aceite de oliva.
NOTA: después de cortar los raviolis me iba sobrando pasta que volví a pasar por la máquina para hacer más raviolis.
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