Tengo la suerte de tener cerca de casa una frutería que es una pasada y en la que encuentro no solo las frutas y verduras habituales de temporada sino también una amplia variedad de productos no tan habituales en este tipo de establecimientos.
El otro día compré champiñones portobello porque no los había probado nunca y después de haberlos probado os aseguro que están buenísimos, tienen un sabor más intenso que los champiñones comunes así que os los aconsejo de todas todas.
Finalmente nos comimos los champiñones y tuve que ir a comprar otra vez para hacer esta lasaña que hoy os presento.
Realmente es una falsa lasaña porque no lleva bechamel sino una mezcla de requesón y leche con un poco de queso manchego rallado. La receta original (recortada de una revista hará por lo menos siete años y que he tuneado completamente) llevaba queso parmesano en vez queso manchego pero tengo en la nevera casi medio queso de este último tipo que se me está poniendo un pelín duro y hay que irlo gastando.
Por supuesto que como siempre digo si no encontráis los champiñones portobello, que por cierto que nombre tan bonito tienen ¿verdad?, podéis hacerlo con el tipo de hongo que más os guste.
Ingredientes:
500 grs. de champiñones portobello
300 grs. de requesón
200 ml. de leche entera o semidesnatada
2 ajos
6 tomates cherry
Queso manchego curado rallado
6 placas de pasta para lasaña
Pimienta negra molida
Perejil
Orégano
3 cucharadas de aceite de oliva
Sal
Primero ponemos a cocer la pasta conforme diga el fabricante. Una vez cocida apartamos y reservamos con un poco de agua para que no se queden secas las láminas de lasaña.
Mientras se cuece la pasta hacemos las champiñones y para ello ponemos a sofreir en un sartén con el aceite los dos ajos pelados y laminados. Cuando los ajos hayan tomado algo de color añadimos los champiñones troceados y por supuesto limpios de restos de tierra.
Hacemos los champiñones a fuego medio durante unos 7 minutos añadiendo un poco de sal y perejil picado.
Mientras se hacen los champiñones preparamos la crema de requesón mezclándolo con la leche, un puñado de queso rallado, orégano, sal y pimienta. Mezclamos hasta que los ingredientes se integren.
Añadimos dos tercios de la crema de requesón a los champiñones y seguimos cocinándolos un par de minutos a fuego fuerte hasta que veamos que el conjunto esté cremoso.
Ahora montamos la lasaña poniendo en el fondo de una fuente cuadrada dos láminas de pasta y encima la mitad de los champiñones y tres tomates cherry partidos por la mitad. Repetimos la operación por encima con pasta, champiñones y tomates y por último pasta, la crema de requesón reservada y otro puñado de queso rallado.
Metemos en el horno que tendremos previamente calentado y ponemos a gratinar durante unos 10 minutos a 200º, hasta que veamos que la superficie se pone dorada.
Sacamos del horno y ya solo nos queda comer y disfrutar.
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