Esta receta la saqué este verano de uno de los libros de cocina que me llevé para las vacaciones y que me regalaron mi hermano y mi cuñada en Navidad.
Como no podía ser de otra manera la he cambiado sustancialmente: no he hecho la pasta casera, aunque tengo ganas de comprarme una máquina para hacerla, y también he cambiado proporciones e ingredientes. Vaya, que la he “tuneado”.
Se me ocurrió que lo más parecido a la pasta utilizada en la receta era cocer láminas de pasta para lasaña y una vez cocida dividirla a lo largo en tres trozos iguales, y la verdad es que quedó muy bien además de ser tremendamente fácil.
Del resto de los ingredientes qué os voy a decir, los espárragos van estupendamente con el jamón y el tomate, y el queso es difícil que estropee una receta.
A mi particularmente me ha encantado la combinación de sabores y creo que esta va a ser una de esas recetas de “fondo de armario culinario”.
Ingredientes:
7 láminas de pasta para lasaña
12 espárragos verdes, solo la parte tierna
2 tomates en rodajas
6 lonchas de jamón serrano cortado en tiras a lo largo
75-100 grs. de queso parmesano
25 grs. de mantequilla
1 cucharadita de aceite de oliva
Zumo de medio limón
Orégano
Sal
En primer lugar cocemos los espárragos (solo la parte tierna) y para ello ponemos agua a hervir en una olla con el zumo de limón. Cuando el agua empiece a hervir añadimos los espárragos y cuando el agua empiece a hervir de nuevo dejamos cocer durante 10 minutos. Escurrimos los espárragos del agua, apartamos y reservamos.
En otra sartén ponemos el aceite de oliva, añadimos el jamón y dejamos hacer un momento, ni un minuto, solo para que se marque ligeramente pero que no se quede duro. Apartamos y reservamos dejándolo en la misma sartén porque así aprovecharemos los jugos.
Cocemos a continuación la pasta, escurrimos y cortamos a lo largo cada lámina de lasaña en tres partes iguales.
Montamos ahora la falsa lasaña y para ello untamos una fuente de horno con mantequilla o aceite y ponemos una capa de pasta, encima una capa de tomate en rodajas con un poco de sal y orégano, encima los espárragos y por último el jamón serrano. Espolvoreamos con la mitad del queso rallado y repetimos la operación con otra capa de los mismos ingredientes finalizando igualmente con el resto de queso rallado.
Añadimos por encima la mantequilla cortada en trocitos y metemos la fuente al horno precalentado a 200º con las dos bandas, arriba y abajo. Horneamos durante unos 15-20 minutos dependiendo de la fuerza de vuestro horno y listo.
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