Estos alfajores no son los que conocemos de nuestra Navidad, sino una receta típica creo que de Argentina aunque también de Uruguay, de hecho la receta me la ha dado la cuñada de una compañera de trabajo que es uruguaya y a la que aprovecho para darle las gracias.
Se trata básicamente de unas galletas de mantequilla muy suaves y que se pueden rellenar de muchísimas formas. Yo he elegido esta versión porque fueron las que probé y me encantaron.
Tan solo deciros que la masa cunde muchísimo, tanto que la dividí en dos y con una mitad hice los alfajores que aquí os presento, y con la otra mitad hice la base para una tarta que creo será la próxima receta que suba al blog. Y es que últimamente lo estoy haciendo mal pero que muy mal porque en vez de guardar más que nunca la línea para el verano, me está dando por sacar (aunque no es que esté muy escondida) la parte más golosa que hay dentro de mí y la operación bikini está siendo un desastre.
Con los bikinis tan monos que me he comprado para este verano…
Ingredientes:
(he utilizado la mitad de la masa y me han salido 40 galletas, o sea 20 alfajores)
Para la masa:
200 grs. de mantequilla
300 grs. de harina de maiz (Maicena por ejemplo)
200 grs. de harina de trigo
3 yemas de huevo
150 grs. de azúcar
1 cucharada de brandy
1 cucharadita rasa de vainilla en polvo
Ralladura de limón al gusto
1 sobre de levadura
Para el dulce de leche:
(si no queréis hacerlo lo venden ya hecho en el super)
1 lata de 370 grs. de leche condensada 
4 o 5 cucharadas de coco rallado
En primer lugar hacemos el dulce de leche normalmente el día de antes porque tarda bastante en enfriarse o como poco por la mañana para utilizar por la noche. Para ello le quitamos a la lata el papel y la introducimos sin abrir en la olla rápida. Cubrimos de agua y cerramos la olla. Cocemos a presión máxima durante 15 minutos. Apartamos del fuego y cuando se haya enfriado y perdido la presión abrimos la olla y sacamos la lata. Dejamos que se enfríe y reservamos.
Para hacer la masa comenzamos mezclando la mantequilla que tendremos a temperatura ambiente (o la metemos un poco en el micro solo para que se ablande) con el azúcar. Añadimos a continuación la ralladura de limón, las yemas una a una batidas, la vainilla y el brandy. Seguidamente añadimos las dos harinas y la levadura y mezclamos bien hasta hacer una bola que se nos despegue de las manos. Dejamos reposar una media hora para que los ingredientes se amalgamen.
Una vez hecha la masa (en este punto os recuerdo que yo la he dividido en dos por la cantidad), espolvoreamos un poco de harina en la encimera de la cocina y estiramos la masa con un rodillo hasta dejarla con un grosor de 1,5 cms. aproximadamente. Seguidamente cortamos las galletas de un diámetro aproximado de 4,5 o 5 cms. Yo he utilizado un vaso de chupito para hacerlas, lo veréis mejor en la foto:
Una vez cortadas las ponemos en una fuente de horno que tendremos preparada con papel vegetal para horno sin untar de nada porque las galletas al llevar tanta mantequilla no se pegan. Truco: para que el papel se pegue a la bandeja os aconsejo echar unas gotas de agua y se amolda perfectamente. Mis galletas antes de entrar al horno:
Las metemos en el horno durante previamente precalentado a 180º arriba y abajo durante unos 12 minutos, hasta que los bordes estén un poco tostados pero el centro siga blanquito.
Las sacamos y las ponemos en una fuente hasta que se enfríen.
Una vez hechas todas las galletas formamos los alfajores y para ello y con mucho cuidado vamos poniendo el dulce de leche untado entre galleta y galleta, extendiendo por el exterior de los filos un poco de dulce de leche para que después, y este es el último paso, al pasarlas por el coco rallado el coco se pegue y queden con el aspecto de la foto.
Listos para comer.
NOTA: advertir a los de casa que son para rellenar porque por poco me quedo sin galletas esperando que se enfriaran.
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