¡¡Vacaciones!! Me voy de vacaciones y estoy que no me aguanto, entre hacer maletas dejar medio ordenada la casa y todas esas cosas de última hora…
Pues eso, vacaciones y pocos propósitos como siempre intento aunque al final no pare.
Propósito fundamental descansar, también disfrutar con los amigos y con la familia, “intentar” relajarme y como siempre digo que mi mayor preocupación sea de que color me voy a pintar las uñas. En la maleta he echado también un par de libros de cocina que me regalaron en Navidad y que todavía no he exprimido a fondo y recetas varias que tengo ganas de hacer, sobre todo de repostería.
También quiero disfrutar de mi cámara nueva a la que espero sacarle rendimiento, más me vale, porque todavía no me ha dado tiempo de “trastearla” convenientemente. Si digo la verdad es que sí la he cogido brevemente para hacer por ejemplo estas fotos de un laurel que me han regalado y cuya foto me vino a la cabeza mientras lo deshojaba para meterlo en el bote
Así que a todos/as los que como yo os vais ahora de vacaciones os deseo que lo paséis muy bien, y a los que ya habéis vuelto u os vais después pues paciencia y a disfrutar también del verano que está siendo poco caluroso.
Ingredientes:
1 solomillo de cerdo
5 lonchas de jamón serrano
1 huevo duro
1 puñado de piñones
2 zanahorias
2 tomates maduros
1 cebolla
1 cucharadita de pimentón
Medio vaso de vino blanco
1 vaso de agua
1 cucharadita de azúcar
Perejil
Ajo molido de especia
Pimienta negra molida
3 o 4 cucharadas de aceite de oliva
Sal
Abrimos el solomillo en forma de libro o le pedís a la carnicera (como hice yo) que os lo abra. Salpimentamos, echamos un poco de ajo molido y rellenamos con el jamón serrano y el huevo picados, los piñones, y un poco de perejil. Envolvemos el solomillo como si fuese un brazo de gitano y atamos bien para que no se salga el relleno.
Echamos el aceite en la olla y marcamos el solomillo para que pierda lo crudo por fuera. Apartamos y reservamos.
En el mismo aceite añadimos las zanahorias peladas y troceadas en rodajas y la cebolla y el tomate troceados, no os importe como sean de grandes los trozos porque después se tritura todo. Añadimos el azúcar, removemos, y añadimos el pimentón y seguidamente para que no se nos queme añadimos el vino. Seguimos cociendo a fuego fuerte y pasados unos minutos, cuando notemos que no huele demasiado a alcohol, echamos en la olla el solomillo y cubrimos con el agua.
Cerramos la olla (en este caso olla rápida) y dejamos cocer 15 minutos a potencia máxima. Pasado ese tiempo apartamos y cuando la olla se haya enfriado la abrimos y dejamos cocer sin tapar para que elimine el exceso de líquido. En ese momento probamos de sal.
Seguidamente sacamos el solomillo y trituramos la verdura con la salsa y posteriormente pasamos por el chino para dejar la salsa lo más fina posible. 
Servimos el solomillo cortado en rodajas y con la salsa por encima.
NOTA: el solomillo se corta mejor cuando está templado y no recién apartado de la olla por lo que os aconsejo que incluso dejéis que se enfríe a temperatura ambiente y después a la hora de servir lo cortéis en rodajas y le deis un toque de mircroondas. La salsa se puede calentar aparte.
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