Tenía en la nevera un paquete cerrado de láminas de pasta brick que compré hace tiempo en un supermercado aun cuando no sabía para que utilizarlas, pero es que como no las suelo encontrar en todos los super pues las compré para cuando llegara su momento.
Pues su momento llegó con esta receta que hoy os presento que creo puede ser un aperitivo o entrante perfecto para estas fiestas además de vistoso, no me digáis que no, que los invitados van a pensar que habéis estado todo el día preparando estos saquitos tan chulos y que además están buenísimos.
Complicación no tienen salvo que para manipular la pasta brick que es muy fina hay que tener cuidado y pintarla con un poco de aceite para que estén flexibles y podamos darles forma.
Y por supuesto no me olvido que muchos/as diréis ¿y donde compro la pasta brick? pues si no la encontráis se me ocurre que utilicéis volovanes que seguro están igualmente buenísimos con este relleno.
Ingredientes:
(para 3 saquitos)
Para hacer los mejillones:
19 mejillones
3 ajos
1 rodaja de limón
1 hoja de laurel
Un poco de pimienta negra molida
Un chorreón de aceite de oliva
3 hojas de pasta brick
1 cuarta parte de una cebolla
6 gambones
1 chorreón de brandy
2 cucharadas de nata líquida para cocinar
2 cucharadas de aceite de oliva
Sal
En primer lugar haremos los mejillones y para ello dispondremos en una olla los mejillones limpios y añadiremos los ajos enteros con piel, la rodaja de limón, el laurel, la pimienta y el aceite. Tapamos la olla y ponemos al fuego hasta que los mejillones se abran, unos 5 minutos aproximadamente. Apartamos del fuego, quitamos las conchas y reservamos los mejillones. Asimismo colamos el caldo de cocción y lo reservamos igualmente.
En una sartén ponemos a sofreir hasta que esté blanda la cebolla con el aceite. A continuación añadimos los gambones pelados y troceados y seguidamente añadimos el brandy y flambeamos. Si no habéis flambeado nunca u os da miedo no os preocupéis esperad a que no huela demasiado a alcohol (un par de minutos) y seguid con la receta.
Añadimos los mejillones troceados, la nata y un par de cucharadas del caldo de cocción de los mejillones y dejamos que reduzca brevemente durante un par de minutos.
Apartamos y reservamos.
Por último preparamos los saquitos y para ello pintamos con un poco de aceite la lámina de pasta brick y ponemos en el centro una parte del relleno. Con mucho cuidado vamos subiendo todos los filos de forma que hagamos un saquito que ataremos con cordón de atar de cocina. No lo atéis demasiado fuete para luego poder quitarle el cordón.
Ponemos los saquitos en una fuente de horno, en la que previamente habremos puesto papel vegetal para horno para que no se peguen a la base, y horneamos a 180º durante unos 7 minutos las dos bandas arriba y abajo.
Sacamos del horno, cortamos con unas tijeras el cordón con el que habíamos atado los saquitos y a comer cuando estén todavía calientes.
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