Tenía ganas de poner esta receta de patatas en aceite que tantas alegrías me da cada vez que las hago como aperitivo para alguna comida, y es que son tan fáciles y resultonas que de verdad os aconsejo que las hagáis.
La receta es de mi prima Fefi que tiene un bar en el que las pone mucho de tapa, gracias por la receta. El día le pedí la receta y me dijo que estaban cocidas en aceite por poco me da algo, pero la verdad es que cuando las comes no te dan la sensación de grasientas. 
Consejo: que nadie se asuste porque lleven tanto aceite porque la patata solo coge el que necesita para cocerse.
Ingredientes:
11 patatas medianas intentando que tengan más o menos el mismo grosor
1 vaso y medio de aceite de girasol
¾ partes de un vaso de vino blanco (a poder ser vino fino)
2 guindillas
2 hojas de laurel
1 pastilla de caldo concentrado de pollo
200 grs. de tomate frito
Sal
Se pelan las patatas y se ponen enteras en la olla (a poder ser una olla ancha de base para que las patatas no estén muy amontonadas) junto con la guindilla picada (por lo menos una de ellas, porque el picante está dentro, en las semillas), el laurel, la pastilla de concentrado de caldo, y un poco de sal. Se añade el aceite de girasol y ponemos al fuego hasta que empiecen a hervir, momento en el que añadimos el vino. Seguimos a fuego fuerte hasta que veamos que el olor fuerte del vino desaparece (unos 3 o 4 minutos) y bajamos el fuego.
Se dejan cociendo unos 25-30 minutos a fuego lento y pasado ese tiempo se le añade el tomate frito, se deja unos 5 minutos más para que se mezcle bien el tomate, pinchamos para comprobar que estén tiernas y si es así apartamos.
Se comen templadas o frías, al gusto.
NOTA: mucho cuidado al hacer esta receta porque como se cuecen en aceite al removerlas puede saltar.
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