Me gustan mucho los mejillones: al vapor, rellenos (como en esta receta), en salpicón fresquitos con su tomate su pimiento y su cebollita bien picada…una delicia. Y no solo me gustan los mejillones por su sabor (obviamente) sino por lo sanos que son y ya no digamos por el precio que los podemos encontrar en el mercado.
En Valencia se consumen mucho cocinados al vapor y es un plato que encuentras en todos o casi todos los bares y restaurantes. Allí los mejillones forman un triunvirato casi perfecto con las patatas bravas y los morros (también con la sepia), y los que hayáis estado en Valencia si os han llevado a los sitios adecuados me daréis la razón. Se le suele llamar la “picá” a los aperitivos que se comen antes de la comida principal.
En Andújar a los aperitivos o tapas se les suelen llamar la “liga” o la “liguilla” y se dice mucho “vamos a hacernos una liguilla”, traducido: vamos a tapear o comernos esto o lo otro. No se si en el resto de Jaén también se dice aunque me atrevería a decir que si.
Y no se porqué estoy divagando tanto, quizá porque es la feria del pueblo en el que vivo y todavía mi cuerpo está resintiéndose de tanto pinchito y tanto mojito, y todo lo que conlleva la feria.
Pues volviendo a lo nuestro y retomando el hilo de los mejillones no me queda más que deciros que si no habéis hecho nunca estos mejillones rellenos que los hagáis porque os van a encantar, y también pedir por favor que si alguien sabe porqué se le llaman mejillones tigre a esta receta por favor me lo diga porque ni siquiera después de tomarme el/los mojitos de la feria y divagando un poco con los amigos logro saber el porqué.
Ingredientes:
(para 40 unidades y que nadie se asuste que ya que una se pone…)
2 kilos de mejillones
2 rodajas de limón
6 ajos
Perejil
Pimienta negra molida
9 cucharadas de aceite de oliva
1 cebolla
7 cucharadas colmadas de harina
1 vaso de leche entera
Huevo
Pan rallado
Primero haremos los mejillones al vapor y para ello después de tenerlos limpios los dispondremos en una olla junto con el limón, los ajos sin pelar partidos por la mitad, un puñadito de perejil y un poco de pimienta negra molida. Cocemos con la olla tapada durante unos 8 minutos removiendo de vez en cuando.
Una vez que los mejillones estén cocidos colamos el caldo que han soltado durante la cocción y lo reservamos. Sale aproximadamente medio litro de caldo.
Retiramos las conchas de los mejillones y los picamos, reservando las conchas para después poder rellenarlas.
Seguidamente ponemos en una sartén grande y honda el aceite de oliva y pochamos la cebolla bien picada. Añadimos a continuación la harina y cuando esté bien integrada vamos echando poco a poco la leche y el caldo de cocción de los mejillones. Removemos bien y añadimos los mejillones picados y seguimos cocinando sin dejar de remover durante unos diez minutos aproximadamente, hasta que espese.
Una vez espesa la masa apartamos del fuego y la echamos en una fuente para que se enfríe.
Cuando se haya enfriado vamos rellenando los mejillones que pasaremos por último por huevo y pan rallado pero solo por la parte del relleno.
Ya solo nos queda freirlos, comer y disfrutar.
NOTA: salvo que haga una fiesta, 40 unidades superan la cantidad que mi marido y yo nos podemos comer de una vez de estos mejillones por muy buenos que estén, así que los suelo congelar y para ello los pongo sin que se toquen en un plato y los meto en el congelador. Una vez congelados los cambio del plato a una bolsa de plástico y otra vez al congelador, con ello no se pegan unos con otros y los podemos ir descongelando sin problema.
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