Con esto de que me voy ya mismo de vacaciones estoy un poco descontrolada, que si qué hecho en la maleta, que no se me olvide tal o cual cosa… a lo que hay que añadir que en el trabajo no me entre algo de última hora etc., etc.. Es que hasta para irse de vacaciones se estresa una.
Así que en este “que no se me olvide que” en el que estoy inmersa, me he acordado que quería poner esta receta antes de las vacaciones y en esas estoy.
La sobrasada y el queso hacen que las espinacas queden bastante suaves y si os queréis entretener un poquito más podéis añadir a las espinacas después de sofritas con los ajos un poco de bechamel. O también podéis añadir, como otra opción, piñones tostados y pasas previamente hidratadas en un poco de agua. Al gusto.
Ingredientes:
2 láminas de hojaldre congelado o fresco
300 grs. de espinacas
125 grs. de sobrasada
8 lonchas de queso curado de oveja
2 o 3 ajos
3 o 4 cucharadas de aceite de oliva
1 huevo
Sal
En primer lugar cocemos las espinacas (da igual si frescas o congeladas, en mi caso fueron congeladas) y las escurrimos bien. Echamos el aceite en una sartén y sofreímos los ajos enteros. Cuando hayan tomado algo de color añadimos las espinacas y sofreímos hasta que pierdan el agua. Probamos de sal, apartamos, quitamos los ajos enteros y reservamos.
Extendemos una placa de hojaldre y añadimos en primer lugar las espinacas bien extendidas, por encima la sobrasada en montoncitos y por último encima de la sobrasada añadimos el queso en lonchas. 
Tapamos con la otra placa de hojaldre y cerramos bien los bordes. Pinchamos la superficie con un tenedor y pintamos con el huevo batido.
Metemos la empanada en el horno previamente precalentado a 180º arriba y abajo durante unos 25 minutos o hasta que el hojaldre esté tostado.
Sacamos del horno, esperamos que se enfríe un poco y a comer.
NOTA: los ajos de sofreir las espinacas también podéis ponerlos picados y luego no retirar, depende si os los queréis encontrar o no con las espinacas. En este caso me pareció mejor idea ponerlos enteros y luego retirarlos porque hay a quien no le gusta encontrarse el ajo.
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