Esta empanada la probé por primera vez la pasada Navidad y me dejó totalmente enganchada a su sabor. El caso es que nos la pusieron en una comida informal, en plan picoteo, y yo tenía la empanada delante de mi sin prestarle mucha atención. Al momento me di cuenta de que se estaba terminando así que la probé por si acaso y me quedé pillada.
El otro día me puse a repasar mi libreta de “recetas hechas y pendientes de hacer” y me acordé de ella, así que me dije para el blog.
El contraste entre dulce y salado es genial y además sorprenderá a más de uno/una.
La empanada la hice por primera vez este verano y el cabello de angel no lo hice yo, lo compré hecho que para eso estaba de vacaciones. 
¿Cuánto queda para las vacaciones?…
¿Cuándo me tocará la primitiva?…
¿A qué saben las nubes?…
La empanada partida por la mitad
Ingredientes:
300 grs. de cabello de angel (lo compré en Mercadona)
7 lonchas de bacon
2 placas de hojaldre (fresco o congelado, el de la foto era fresco)
1 huevo
Extendemos sobre una de las placas de hojaldre el cabello de angel dejando los filos sin cubrir. Ponemos por encima las lonchas de bacon troceadas en 3 o 4 partes. Tapamos con la otra placa de hojaldre, sellamos los bordes con un tenedor y untamos la superficie con huevo batido.
Pinchamos la empanada con un tenedor para que no se infle en exceso y la metemos en el horno precalentado a 180º durante unos 20 minutos aproximadamente con la banda de arriba y abajo.
Sacamos del horno y cuando esté templada o fría a comer. 
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