Estas croquetas las probé hace unos meses en un restaurante y desde entonces tenía ganas de hacerlas por dos motivos, primero porque están muy buenas y segundo porque a mi marido le encanta la coliflor así que cuando cocino algún plato con ella el éxito está casi asegurado y la cocinera feliz.
La verdad es que a mi nunca se me hubiese ocurrido hacer croquetas de coliflor pero a partir de ahora creo que van a pasar a formar parte de mi recetario de croquetas, que, dicho sea de paso, no es de lo que más cocino porque mi madre es una experta en el asunto de las croquetas y siempre que hace me guarda congeladas.
Otra cosa que me gustó de la receta es que el caldo de cocer la coliflor se puede aprovechar para hacer una sopa de verduras tal cual fue mi caso.
Pero como una imagen vale más que mil palabras y yo hablo hasta por los codos, y es domingo y hay que irse temprano a la cama, aquí os dejo estas estupendas croquetas para que os animéis a hacerlas
¿Gustáis?
Ingredientes:
(con esta cantidad salieron 29 croquetas pequeñas)
1 coliflor pequeña
1 cebolla
2 litros de agua
Una carta parte de una cebolla
2 ajos
6 cucharadas colmadas de harina
200 ml. de leche entera
1 cucharadita de curry, el que utilicé era bastante fuerte así que le eché poca cantidad pero esto va al gusto
6 cucharadas de aceite de oliva
Pimienta negra molida
Sal
Huevos y pan rallado para rebozar las croquetas
En primer lugar cocemos la coliflor y para ello ponemos el agua a hervir con una cebolla entera partida en cuatro. Cuando el agua empiece a hervir añadimos la coliflor troceada y dejamos cociendo durante unos diez minutos. Pasado ese tiempo sacamos la coliflor y escurrimos el agua que pueda tener. Reservamos.
Echamos en una sartén el aceite de oliva y sofreímos la cebolla y los ajos. Cuando hayan tomado algo de color apartamos y batimos junto con la coliflor hasta conseguir una crema espesa.
En el aceite donde habíamos sofrito la cebolla y el ajo añadimos la harina y tostamos ligeramente (paso importantísimo para que las croquetas no sepan a harina). Seguidamente añadimos la leche y removemos hasta que veamos que se ha integrado con la harina, añadiendo a continuación el batido de coliflor.
Mezclamos bien y aliñamos con un poco de sal, pimienta negra molida y el curry.
Llegados a este punto comenzamos a remover sin parar la masa de las croquetas a fuego medio alternando con medio-fuerte durante unos ocho minutos hasta que veamos que la masa se despega de las paredes y el fondo de la sartén.
Apartamos y echamos la masa en una fuente y tapamos con papel film para que no se reseque la masa por arriba.
Cuando la masa se haya enfriado la metemos en la nevera un par de horas hasta que veamos que tiene un poco más de consistencia.
Después sacamos de la nevera y vamos dando forma a las croquetas pasándolas seguidamente por huevo y pan rallado.
Las ponemos en un plato y las metemos en el congelador para que tomen un poco de cuerpo, media hora más o menos.
Posteriormente las sacamos del congelador y las freímos en tandas de 6 o 7 en aceite bien caliente.
Y una vez fritas solo nos queda comer y disfrutar.
NOTA: para congelar las croquetas lo que suelo hacer es ponerlas en un plato sin amontonarlas y meterlas en el congelador hasta que se congelen. Después las saco y voy echando las croquetas en una bolsa para volver a meterlas en el congelador, así nos aseguramos que no se peguen entre ellas antes de que estén completamente congeladas.
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